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Lectura dialógica: tertulias literarias dialógicas con el alumnado

De la apasionante publicación «Lectura dialógica y transformación en las Comunidades de Aprendizaje» de Aguilar, Alonso, Padrós y Pulido, entresaco lo siguiente para hacernos una idea de en qué consiste la lectura dialógica aplicada al aula. En cualquier caso, recomiendo la lectura íntegra del artículo.

La tertulia literaria dialógica nació en 1978, como una actividad cultural y educativa no formal, en Barcelona. Se inspira en las iniciativas educativas libertarias desarrolladas desde finales del siglo XIX e inicios del XX.

Las tertulias literarias dialógicas se basan en dos criterios. El primero consiste en que los libros que se eligen son obras de la literatura clásica universal [… Cervantes, Kafka, Lorca, Wolf, Cortázar, Carroll o Joyce…], y el segundo, en que las personas participantes en la misma son, principalmente, personas con muy poca experiencia lectora previa a las tertulias.

Entre todas y todos se decide el libro y se acuerda el número de páginas que se leerá para el siguiente encuentro. Todo el mundo lee en casa las páginas acordadas y en la tertulia se dialoga sobre el contenido del texto o de temas que se deriven de la lectura. El diálogo se efectúa así: cada participante lleva como mínimo un fragmento elegido para leerlo en voz alta y explicar por qué le ha resultado interesante o especialmente significativo. Una persona, no necesariamente educadora, ejerce de moderadora del debate, teniendo como principal función garantizar el respeto del turno de palabras y de todas las opiniones.

Las tertulianas y tertulianos dan sentido colectivo a los textos puesto que “las obras que se leen, al ser clásicos de la literatura universal, hacen que los temas que surgen en el debate se puedan relacionar con temas actuales, potenciando una reflexión crítica sobre aspectos centrales de nuestras sociedades”.

En la lectura dialógica los niños o las niñas no tratan de comprender individualmente un texto, ni el profesor o profesora es quien tiene la mejor interpretación del mismo. Los textos se interpretan entre todas las personas que conforman el grupo y otras del entorno, sean lectoras o no lectoras del texto, sean lectoras habituales o no lo sean. Las primeras experiencias, emociones o significados que supone la lectura para las personas participantes pasan a ser objeto de diálogo y reflexión conjunta. No se pretende llegar a conclusiones idénticas ni eliminar la apropiación personal y única de cada lectura. Pero la experiencia individual pasa a ser una experiencia intersubjetiva y la incorporación de las diferentes voces, experiencias y culturas genera una comprensión que va más allá de la que se puede lograr individualmente y también más allá de una suma de diferentes interpretaciones.

En la lectura dialógica la comprensión de los textos se hace de forma compartida, los textos se interpretan conjuntamente a través del diálogo igualitario. El objetivo principal es entenderse unos/as a otros/as y en este contexto las contribuciones de cada uno y cada una son importantes y valiosas, y van a estar fundamentadas en los argumentos que sean capaces de dar, y no en la posición de poder de las personas que las formulan. Con la experiencia de lectura dialógica, el alumnado encuentra sentido y significación a lo que aprende, conecta los textos con su experiencia personal -mundo de la vida-, de modo que la lectura le ayuda no sólo a comprender el texto, a decodificarlo, sino también a realizar una lectura más compleja del contexto en el que viven -realidad social y cultural-.

Vivimos en sociedades multiculturales, pero sin embargo existen prejuicios y estereotipos de los otros diferentes -en razón de su cultura, género o clase-. Para acabar con estos estereotipos, el diálogo se convierte en un elemento clave. La participación de personas de diferentes culturas en las aulas, y más concretamente, en las actividades de lectura dialógica, provoca la ruptura de muchos de estos estereotipos y prejuicios.

Las tertulias literarias dialógicas son un motor de cambio e innovación didáctica en todos los niveles educativos: en la escuela, en el instituto y en la integración de personas discapacitadas desde la igualdad en la diversidad, en la formación de personas adultas y en las prisiones, y en la renovación didáctica en la universidad tanto en la literatura infantil y juvenil. También se ha producido la extensión de las tertulias dialógicas a la música a través de las tertulias musicales dialógicas.

Por todo ello:

La lectura dialógica supone multiplicar los espacios y las relaciones en las que se produce la lectura y relectura del texto: creando más situaciones de lectura, más diversas (dentro y fuera del horario escolar) e invitando a participar a más personas, y más diversas.

La lectura, desde esta perspectiva dialógica, está contextualizada y supone una comprensión compartida; promueve la reflexión crítica y facilita mayor adquisición de competencia; es motivadora y tiene sentido para las personas que están en interacción en el marco de un diálogo igualitario.

La lectura dialógica aumenta la motivación y la creación de sentido por la lecto-escritura, porque cuando los textos pasan a ser tratados dialógicamente con personas de la propia cultura y de otras, con abuelas, jóvenes y maestros o maestras a la vez, se rompe con la lectura monocultural y monológica con la que muchos niños y niñas no pueden crear sentido ni por lo tanto motivarse. Además, en las prácticas de lectura dialógica en las comunidades de aprendizaje se atiende no solamente al significado del texto sino también al uso, la utilidad del texto, para participar en la comunidad y para mejorar las expectativas y ampliar las oportunidades educativas y personales.

Personas que antes no se hubieran atrevido a hablar, encuentran un espacio solidario y abierto que hace que puedan expresarse con tranquilidad y libertad.

Las personas sienten que son las protagonistas del proceso lector, que las lecturas que hacen les resultan motivadoras y atractivas porque tienen sentido para ellas, que pueden desarrollar sus argumentos con la certeza de que éstos van a ser atendidos y respetados y que existen altas expectativas sobre sus posibilidades como lectoras y lectores críticos.

Su autoconcepto cambia y su autoestima mejora, así como la seguridad que tienen en ellos y ellas mismas, haciendo que también mantengan relaciones diferentes con su entorno.

En el artículo también explican las Bibliotecas tutorizadas, una valiosa herramienta enmarcada dentro de las ideas de Comunidades de aprendizaje y Lectura dialógica.

En este vídeo podemos ver un ejemplo práctico de lectura dialógica realizada con un grupo de 5º de Educación Primaria.