Las tres primeras acepciones de la RAE al definir ocio son:
1.Cesación del trabajo, inacción o total omisión de la actividad.
2.Tiempo libre de una persona.
3.Diversión u ocupación reposada, especialmente en obras de ingenio, porque estas se toman regularmente por descanso de otras tareas.
Si un niño de Primaria, principalmente en los primeros cursos, acude al colegio por las mañanas y por las tardes tiene deberes, academia o extraescolares agotadoras, ¿dónde está su reposo?
Si contamos con su motivación para todo ello es mejor olvidarnos de todo lo que aquí digo. ¿Para qué vamos a intentar arreglar algo que funciona?
Pero si, por el contrario: es tedioso para él y una guerra desesperada para llevarle por las tardes a lo programado, ¿es posible que nos estemos equivocando de camino?
En mi opinión, un niño que juega en el parque por las tardes, con la supervisión de los padres, es un niño que está aprendiendo mucho (sobre procesos de socialización y competencias clave). Y, sobre todo, un niño que descansa jugando por las tardes en la calle, está descubriendo lo que es el ocio, lo que significa disfrutar la vida. Está aprendiendo a ser feliz.
