Publicaciones recientes

Mucho-rápido-acabar

Mucho.

Rápido.

Acabar.

Vivimos en una sociedad que se ha vuelto loca, porque nosotr@s somos parte de ello. Queremos hacer un millón de cosas, hacerlo rápido, dejarlo todo terminado.

Esto nos está consumiendo.

Está acabando con nosotr@s en forma de enfermedades mentales, autoinmunes o accidentes.

Deteriora nuestra calidad de vida y nuestras relaciones sociales.

Lo sabemos y, lo peor de todo, es que se lo estamos exigiendo también a nuestr@s hij@s, a nuestro alumnado.

Creemos que hacer mucho, hacerlo rápido y acabarlo todo es fantástico; que nos convierte en personas de mayor calidad. Pero, en esencia, seguimos siendo los mismos seres humanos de hace cientos de miles de años. No somos mejores. En general, nuestras actuales sociedades no son un ejemplo de mejora de la especie.

L@s adult@s estamos pidiendo a l@s niñ@s, sin darnos cuenta, que vivan igual de estresad@s que nosotr@s.

Por exigencia social, la mayoría de profesor@s están estresad@s por acabar muchos ejercicios de los muchos temas de los muchos libros de textos y hacer muchos exámenes para que nadie dude del quehacer docente.

El alumnado absorbe esta ansiedad del profe; pero, además, se contagia de la angustia de sus padres, intentando hacerle acabar las tareas que pueda también traer de la escuela.

Mucho, rápido, acabar.

Manteniendo una sociedad así, el porcentaje de personas medicadas no hará otra cosa más que ir en aumento.

Hay alternativas en Educación, como la propuesta de la Escuela Lenta. Alternativas que funcionan. Tan solo hay que buscarlas.

Necesitamos construir algo mejor.

Somos responsables del cambio o del inmovilismo; pero somos responsables, en cualquier caso.